XV TRAVESÍA JABALCUZA-JARAPALOS
236 participantes y 35 clubes andaluces se dieron cita en Alhaurín de la Torre para afrontar una de las pruebas más exigentes de la Copa Andaluza de Travesías de Resistencia.
Todavía no había amanecido cuando, a las 5:00 horas de la madrugada, 236 montañeros se preparaban para afrontar una larga jornada de resistencia. Por delante les esperaban 48,59 kilómetros, casi 2.000 metros de desnivel positivo, otros tantos de desnivel negativo y más de trece horas de esfuerzo por los caminos y senderos de Jabalcuza y Jarapalos.
Era el comienzo de la XV Travesía Medioambiental Jabalcuza-Jarapalos, una prueba organizada por el Club Alpino Jarapalos que, un año más, volvió a reunir en Alhaurín de la Torre a clubes y deportistas llegados desde distintos puntos de Andalucía.
La cita tenía además un significado especial. La prueba, inicialmente prevista para el pasado mes de febrero, tuvo que ser aplazada debido a las condiciones meteorológicas. Después de varios meses de espera, este sábado, 3 de octubre, la montaña volvió a ser protagonista y la Copa Andaluza de Travesías de Resistencia (CATR) pudo retomar su calendario tras el paréntesis veraniego.
Desde los primeros kilómetros, los participantes fueron conscientes de la dimensión del reto. No se trataba simplemente de recorrer una distancia cercana a los 50 kilómetros. El trazado obligaba a afrontar un continuo sube y baja, acumulando 1.948 metros de desnivel positivo y 1.948 metros de desnivel negativo, en un recorrido circular con una cota máxima de 1.146 metros y una mínima de 117 metros.
La travesía llevó a los participantes por algunos de los lugares más representativos del entorno.
El primer gran punto de referencia se situaba en la Fuente del Acebuche, en el kilómetro 16,9. A partir de ahí, el recorrido continuaba hacia el Puerto de los Lobos, en el kilómetro 24,9, antes de afrontar uno de los puntos destacados de la jornada: el paso por el Pico Mijas, en el kilómetro 28,4.
Superada la parte más exigente del recorrido, todavía quedaba mucho camino por delante. El itinerario continuaba hacia el Puerto del Pino, el Puerto de las Canteras y el Puerto de las Grajas, situados respectivamente en los kilómetros 31,9, 34,7 y 36,8.
A esas alturas, las piernas ya acumulaban muchas horas de esfuerzo, pero todavía quedaba afrontar la última parte del recorrido.
A partir del kilómetro 39 comenzaba un tramo especialmente simbólico de la travesía. Los participantes alcanzaban la Fuente de Jarapalos, para continuar posteriormente hasta el Mirador de Jarapalos, en el kilómetro 40,2.
Con más de cuarenta kilómetros en las piernas, cada paso comenzaba a tener un valor especial. El cansancio se hacía notar y la capacidad para gestionar las fuerzas se convertía en una de las claves para afrontar con garantías los últimos kilómetros.
Todavía quedaban la Fuente de la Piedra, en el kilómetro 42,6, y el Arco de Jarapalos, en el kilómetro 44,5. Desde allí, ya se podía empezar a pensar en el final.
Quedaban los últimos kilómetros, esos que en una prueba de resistencia parecen hacerse más largos que los primeros, pero también los que concentran buena parte de la satisfacción de saber que el objetivo está cada vez más cerca.
Después de más de trece horas de actividad, los participantes fueron regresando progresivamente a Alhaurín de la Torre, donde estaba situada la llegada. Eran aproximadamente las 18:30 horas cuando se completaba una jornada que había comenzado muchas horas antes, todavía de noche, y que había llevado a los montañeros a recorrer casi 50 kilómetros por el entorno de Jabalcuza y Jarapalos.
Entre la salida y la llegada habían quedado atrás horas de esfuerzo, desniveles, senderos, ascensos y descensos, pero también muchas horas de compañerismo y convivencia.
Porque si algo caracteriza a las travesías de resistencia es precisamente esa combinación entre el desafío individual y el espíritu colectivo. Cada participante afronta sus propios límites, pero el recorrido se comparte con compañeros y con otros deportistas que persiguen el mismo objetivo: llegar hasta el final.
La XV edición contó con una importante representación del montañismo andaluz. En total, fueron 35 clubes de montaña procedentes de las distintas provincias andaluzas los que estuvieron representados en la prueba, con 236 participantes.
Una participación que vuelve a poner de manifiesto la importancia de la Copa Andaluza de Travesías de Resistencia como punto de encuentro para los aficionados a las largas distancias y a la montaña.
Tras el paréntesis veraniego, la competición regresaba así con una de sus pruebas más características, en un momento en el que el campeonato entra ya en su recta final.
Detrás de una travesía de estas características hay también muchas horas de trabajo. La organización de un recorrido de casi 50 kilómetros exige una importante labor previa y un dispositivo que permita garantizar el correcto desarrollo de la actividad.
Señalización y control del recorrido, avituallamientos, seguimiento de los participantes y atención durante la jornada son solo algunas de las tareas necesarias para que cientos de deportistas puedan disfrutar de la montaña con las máximas garantías.
En este sentido, la celebración de la XV Travesía Medioambiental Jabalcuza-Jarapalos vuelve a poner en valor el trabajo realizado por el Club Alpino Jarapalos, organizador de una cita ya consolidada dentro del calendario andaluz.
Pero, además de los números y de los kilómetros, queda la esencia de una jornada como esta: madrugar cuando todavía es de noche, comenzar a caminar mientras el día despierta, acumular kilómetros y desnivel, compartir el esfuerzo con los compañeros y alcanzar finalmente la meta después de una larga jornada en la montaña.
La XV Travesía Medioambiental Jabalcuza-Jarapalos volvió a demostrar que las travesías de resistencia son mucho más que una competición. Son también una forma de vivir la montaña, de conocer el territorio y de compartir una experiencia en la que el esfuerzo, la constancia y el compañerismo terminan siendo tan importantes como el propio resultado.
Con esta nueva edición ya completada, la Copa Andaluza de Travesías de Resistencia continúa su camino hacia las últimas pruebas de la temporada.
Manuel Benítez Gómez
Vocal de Ultras y Travesías de Resistencia
Delegación Provincial FADMES de Cádiz

