Rutas

CAÑADA REAL LOS RATONES

Es un trayecto lineal que comienza en el centro de visitantes El Aljibe, en la Carretera Alcalá de los Gazules-Benalup-Casas Viejas (CA-2228) y nos lleva a las orillas del embalse del Barbate.

Discurre según el trazado de tres vías pecuarias distintas: la primera la cañada real (CR) Los Ratones, que da nombre al sendero; la segunda la CR Jerezana o Marchantiega que nos lleva al futuro observatorio ornitológico; y la tercera, la CR de Mercegal, que nos acompaña hasta el final de este itinerario.

RUTA DE LOS MOLINOS

El sendero sigue una vía pecuaria, Vereda Patriste – Jimena que, como su nombre indica, comunica Alcalá de los Gazules con Jimena de la Frontera. Un auténtico paseo por una ruta que conoció un continuo trasiego de personas y bestias de carga (carboneros, descorchadores, ganaderos y, sobre todo, artesanos de la molienda), resulta atractivo suficiente para realizar este sendero.

La zona conserva abundantes testimonios de la gran cantidad de molinos que aprovechaban los cursos de agua de estas sierras. Un panel informativo, antes de adentrarnos en el sendero, nos explica el funcionamiento de estos ingenios. La abundancia de arroyos propició un intenso desarrollo de la industria molinera, de la que encontraremos numerosos vestigios: acequias, muelas y molinos, en unos emplazamientos que obligaron a la creación de unos caminos y veredas que hoy podemos disfrutar en pleno contacto con la naturaleza y la historia. El camino discurre sin apenas desnivel y paralelo al río Rocinejo y al cao, o canal, que aportaba agua a los molinos.

La existencia de una gran cabaña ganadera hace que el buitre común o leonado sea una de las especies más representativas del parque natural. Su vuelo en espiral, con las patas desplegadas, es la señal con la que anuncia al resto de ejemplares la localización de un cadáver, carroña que será devorada en poco tiempo.

LA SAUCEDA

Este sendero nos ofrece un recorrido en primera instancia por el alcornocal, para dar paso posteriormente a terrenos escarpados de la sierra de manera que sentiremos los contrastes a lo largo de su trazado: desde el fondo de los arroyos a las crestas de la sierra del Aljibe, de la umbría de los valles a los despejados roquedales por los que campean numerosas rapaces.

El recorrido parte del núcleo conocido como La Sauceda llegando hasta el Pico del Aljibe (1.091 m. de altitud), uno de los puntos con mejores vistas panorámicas del parque natural, atravesando bosques de quejigos y alcornoques cada vez más umbríos y misteriosos, con grandes bloques de arenisca cubiertos de helechos y musgos. El rododendro, aquí conocido como ojaranzo, es uno de los arbustos más emblemáticos de las gargantas y canutos del parque natural. Su floración, en ramilletes de color rosáceo, se produce entre marzo y mayo, y supone un regalo añadido para el senderista.

El sendero remonta un pequeño valle formado por el arroyo Rosada Llana o Pasadallana, pasando por un antiguo molino harinero (Molino del Mondo) y el viejo poblado de La Sauceda, con los restos de la ermita que también funcionó en algún momento como escuela. Debido a lo escondido de este lugar y a su difícil y controlable acceso, La Sauceda fue durante siglos refugio de bandoleros y deshauciados, siendo la partida de Pedro Machuca, de trescientos hombres, la primera que ha dejado registro documental datado en el siglo XVI. Durante la Guerra Civil, y sospechando el escondite de partidarios republicanos, la aldea fue duramente castigada por las tropas franquistas, sufriendo incluso bombardeos aéreos.

SUBIDA AL ALJIBE

Es necesario solicitar permiso a la oficina del parque para realizar este sendero

Aunque de cierta dificultad debido a su longitud y desnivel, este sendero asciende al punto más alto del parque natural, recompensando sobradamente nuestro esfuerzo.

Ruta de antiguos carboneros y acceso actual de corcheros, el camino conoce todavía el paso de herraduras arrieras que penetran en el alcornocal o atraviesan esta sierra, con sus cargas de corcha a cuestas. A vista de pájaro, conoceremos gran parte de estas tierras y a quienes las pueblan.

Discurre inicialmente por un alcornocal de imponentes ejemplares centenarios, y, después, por un quejigal que, en invierno, se embellece con arroyos cargados de agua y numerosos helechos. A medida que asciende, las condiciones climatológicas se vuelven más duras comenzando a dominar una formación vegetal más propia de estas adversas condiciones, la herriza, matorral más bajo y achaparrado de jaras y robledilla.

Una vez arriba se puede contemplar en días claros prácticamente toda la provincia, desde el Estrecho de Gibraltar hasta la sierra, y parte de la provincia de Málaga. En la cumbre aparece lo que se conoce como la Pilita de la Reina, la cual se supone que fue excavada en la arenisca a principios de la Edad Media, y sobre la que cuenta la tradición que la reina Isabel la Católica, supervisando el desarrollo de la reconquista por estas latitudes, aprovechó un alto en el camino para darse un baño en dicha pila.

Desde el 15 de septiembre al 15 de febrero es necesario consultar previamente con la oficina del parque natural para realizar este sendero, ya que hay actividades de caza mayor en la zona, y por razones de seguridad, es inviable que coincidan estos usos.

SUBIDA AL PICACHO

Es necesario solicitar permiso a la oficina del parque para realizar este sendero

Este itinerario tiene su comienzo en el área recreativa del mismo nombre, próximo al aula de la naturaleza. La subida al Picacho, cumbre emblema del parque natural, nos permitirá conocer de cerca la sierra del Aljibe, segunda más alta de la provincia con 882 metros de altura, de la que buena parte de ella quedará a nuestra vista. La dificultad relativa del ascenso, se ve recompensada especialmente por las vistas de gran parte de la provincia de Cádiz: Alcalá de los Gazules, Barbate, Vejer de la Frontera y la vecina Sierra de Grazalema.

El recorrido, de acceso restringido, nos conduce entre bosques de alcornoques, de quejigos, o de ribera a la cresta desnuda de este monte en la que la vegetación se torna austera, pero hábilmente adaptada a los fuertes vientos, al clima extremo y a la falta de suelos. Desde ella, entre tajos y lajas de difícil acceso, levantan las rapaces sus vuelos.

 

Información extraída de la pagina web de la ventana del visitante del Parque Natural de los Alcornocales